La moneda de la suerte.

La moneda, en el bolsillo; la moneda de la suerte. La última moneda por hoy. Mientras, sus pasos, inseguros, tropezaban con el suelo y, milagrosamente le mantenían erguido. Él, iba recordando los últimos tramos de conversación: “Y, ahora, vete pa casa… anda que como estás!!”. Ella lo miraba disgustada, mirada de reproche, dura, mirada de amiga.
“¿Y dónde iba a ir si no tengo un duro?… Mira lo que tengo…” La moneda brilló en su mano.

Era cierto. Con aquel dinero no se podía continuar con la fiesta… aunque fuera nochevieja, y él quisiera continuar la fiesta, con sus pasos inciertos, fumando y bebiendo. Continuar para sentirse alegre, feliz: ¡Que es nochevieja!.

Ya solo, entró en un bar. Había cuatro personas solamente apoyadas en la barra, haciendo tiempo para ir a cenar la cena de nochevieja. Esa cena especial. Todos tendrían platos exquisitos aguardándoles en casa. Él también. Su familia le esperaba, hermanos, madre…”¡Qué fiestas más duras, más hipócritas!!.

En estas fiestas, lo correcto es tragarse la tristeza por la ausencia de los seres queridos porque, es sabido, que en nochevieja, en nochebuena, es una obligación estar alegre.

La máquina tintineaba con sus luces naranjas. Hoy era un día especial. Era el fin del año, el fin del dinero, el fin de tantas cosas que se le escapaban de la mano. No tenía la mente clara para pensar. Era el fin de algo. Sonrió. El fin de aquella moneda. La última de un día de fiesta.

Ella hizo un sonido metálico al deslizarse por la ranura. Bip. Comenzó a avanzar en el juego. Quizá cambiase su suerte. Bip. Bip. Era impensable. Todo brillaba a su alrededor. Después de todo la cosa estaba cambiando por puro azar. De pronto, aquella noche sin dinero, sin suerte, parecía cambiar por momentos.

Bip. Y comenzaron a caer monedas y monedas hasta una suculenta suma. La sonrisa entre nieblas. “¡Era una nochevieja especial y había que pasarla como dios manda!”.

Salió del bar. Pensó en llamarla para contarle lo sucedido. Pero después pensó que no. Era mejor llamarla después de las uvas, para felicitarle el año e invitarla a salir. Iría a comprar “de la mejor”. Ésta vez, él invitaba. Iban a festejarlo por lo grande.

Tardó en encontrar a alguien que quisiera pasarle. Es sabido que en estas fechas éstas cosas están difíciles de conseguir. Todo el mundo quiere tener. Y todo el mundo quiere ir a casa a cenar para compartir su alegría con los suyos.

“¡Ésta es de la buena, chaval, no vas a encontrar nada mejor hoy!”. Le dio el dinero. Aún sobraba para tomar unas copas después por ahí.

Pensó en ir a cenar. Estaba demasiado agobiado y no se sentía capaz de poner la máscara de: “¡Feliz nochevieja, mama, feliz año nuevo!”.

Necesitaba ponerse un poquito para estar a la altura de lo que pedían éstas fechas. Estaba sentado. Sentado en el sofá, quemándole el brazo, estirado, para dejarla entrar: despacio, despacio…Los ojos perdidos aún fueron capaz de sonreír pensando como en un segundo podían cambiar las cosas. Sonreír y pensar cómo el azar cambiaba la suerte, definitivamente hoy era un día especial.

Era, o iba a ser el final del año. Para él iba a ser su última nochevieja y entró en ella, por azar, con los bolsillos llenos de monedas de la suerte

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5 pensamientos en “La moneda de la suerte.

  1. Muy buena, Teri. Ya te estaba echando de menos. Me ten??as impaciente afilando mis colmillos para leerte pl??cidamente. S??. s??, ya lo s??, soy un ego??sta… pero eso ya lo sabes.<br/>Saludos.

  2. Venga ya, Teri, que eso es una canci??n de David Bisbal, Silencioooo…. ninoninoninonino….<br/><br/>Que letras tan malas tiene ese muchacho, deber??a frecuentar tu blog para sacar ideas como hago yo.<br/><br/>Saludos.

  3. Espero que te haya hecho gracia.<br/>Por cierto, ??sabes en qu?? se parece un elefante a una cama???Y una chica tan lista como t?? no lo sabe?<br/>Pues que el elefante es un paquidermo y la cama es paquiduermas…<br/>Es mu malo ya lo s?? pero es que hoy estoy contentino…, y eso que a perd??o el Madr??.<br/><br/>Un abrazo.

  4. Me alegro de tu alegria… valga la redundancia…<br/>No me puedo creer que hayas escrito dos veces…<br/>??Estas enfermo?… jajjajaja<br/>Gracias por leerme

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