El temporal

El temporal

 

Las palabras, buenas o malas, son un privilegio

 

Hubo alerta amarilla, los vientos soplaban sobre los tejados.

 

En las casas todo crujía. Todos protegimos las ventanas pensando que así nos resguardábamos de todos los peligros. Llegó la calma.

Tímidamente fueron abriendo puertas. El estruendo del sonido martilleando nuestros tímpanos.

 

Alguien trató decir algo cuando vio los diarios en blanco. Boquiabierto, corrió inútilmente para tratar de contar a los allegados el extraño suceso. Mientras corría, tropezó con hojas de árbol, cartones, plásticos, y mezcladas con ellos varias letras rotas, emes, eses, erres torcidas.

 

Los rótulos y carteles aparecían pelados. Cerca tras las rejas de la escuela, vio a los críos, arrancando las hojas de sus libros de texto, mientras la maestra lloraba con la cara manchada de tiza, al no poder escribir nada en su encerado.

 

Era una catástrofe. El viento, se había llevado todas las palabras, nadie supo si algún día se las devolvería. Todos lloraban su drama, desconsolados, atormentados por no lograr contarlo a nadie.

 

Oviedo diciembre de 2010


Creo que si la inspiracion no me viola, este será el ultimo relato de este año. un beso

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